La urgente necesidad del voto sustentable - Por Andrés Gillmore

La realidad política ha cambiado sustancialmente en los últimos años y lógicamente Aysén no queda fuera de esta realidad; pasamos de tener una representación que creíamos era confiable a la realidad de hoy, donde la desconfianza navega en un mar tempestuoso y con una brújula que nos guía hacia el acomodo de los de siempre, como si nada hubiera pasado, donde muchos continúan jugando con la esperanza y los intereses de Aysén y muchos hasta tienen la osadía de presentarse como candidatos como si nada hubiese pasado.

Las ideologías políticas siempre han representado un porcentaje mínimo de la población en Aysén y con el tiempo hemos descubierto que más que representar los intereses regionales, son “grupos de poder” manipulados desde Santiago, con objetivos contrarios a que la región se desarrolle sustentablemente y que nunca han sido una opción valedera bajo los supuestos ayseninos, sí, de sus propias aspiraciones y nunca han apuntado a una regionalización efectiva, que defienda nuestros valores culturales, sociales, históricos y ambientales, abogando por una industrialización que no cuenta con los parametros ambientales de sustentabilidad que necesitamos.

Como un ejemplo de esa profunda dicotomía, irónica y manipuladora con la que ejercen el poder estas ideologías, está la fraudulenta aprobación de la ley de Pesca, la llamada “Ley Longueira”; aprobada por las oscuras relaciones de estas ideologías con los grupos de poder, que en Aysén tuvieron sus más dignos representantes, en los senadores Patricio Walker (DC), Antonio Horvath (IND de Derecha con relaciones con la NM), el diputado David Sandoval Plaza (UDI) y el entonces vocero del Movimiento Social por Aysén Iván Fuentes, (en la actualidad flamante diputado DC-IND) grupo que no dudó en traicionar al Movimiento Social que era contrario a la ley, traicionando esa importante aspiración regional. Haciéndonos entender cómo funcionan esos intereses y como han manipulado a nuestros parlamentarios, que más que garantizar el recurso pesquero, fue una manipulación jurídica, para que los industriales pesqueros se apoderaran del mar de Aysén, en total contrasentido de lo que quería la región y dejaron a los pescadores artesanales de la región sumidos en una incipiente proyección de pobreza y transformados en mano de obra barata para los industriales y salmoneros regionales.

La dicotomía entre las ideologías políticas y los intereses regionales, nos tiene a merced de intereses que no son propios y que no tengamos una representación como corresponde del conjunto de los intereses regionales, para recomponer la región y proyectarla hacia el futuro, bajo las ventajas comparativas que poseemos.

Las ideologías políticas cuentan en la actualidad con una excesiva autoridad, pero sin contar con legitimidad en la representación, con conflictos de intereses que operan en su interior, con posturas y discursos que más que representar un camino hacia la sustentabilidad de Aysén, son una contradicción al fundamento del proceso de cambio estructural que verdaderamente necesitamos. 

En épocas de crisis y de transición política como la que vivimos en la actualidad en Aysén al quedar desvelada la gran verdad, transformando la democracia en una simple delegación de intereses creados de los grupos de poder, perjudicando la cohesión social de la región, vulnerando el discurso ético del hacer, produciendo rupturas y una polarización que no necesitamos, por la alta concentración del liderazgo, con un carácter tan unilateral, que ponen en riesgo el proceso social y productivo de lo que verdaderamente necesitamos; haciéndose urgente tener la capacidad de reconocer lo que nos representa y desechar lo que no corresponde a ese perfil.

Si queremos implementar una agenda con objetivos reales de sustentabilidad y proyección de desarrollo, debemos entender que los presupuestos utilizados por las ideologías en Aysén no sirven y hacen muy improbable que logremos los cambios que necesitamos para desarrollarnos como corresponde, con el riesgo de ser menos profundos, lentos y costosos, ante la manipulación ideológica de los objetivos regionales.

La vulnerabilidad que tenemos en la actualidad frente a las diferentes presiones corporativas, es muy fuerte y debe transparentarse en las diferentes candidaturas, para que podamos elegir con proyección, de una debilidad que ha quedado demostrada con los escándalos del parlamentarismo y sus diferentes ramificaciones, ocultos en la maraña de los intereses creados, dominado por los grupos de interés, que luchan por el control del aparato burocrático del Estado, para usufructuar de la toma de decisiones, con una politización ideológica tan extrema, que terminaron transformando al poder ejecutivo en un contrasentido de los intereses ciudadanos.

La ineficiencia para solucionar la crisis de sustentabilidad y la perspectiva de desarrollo de la región, han hecho que gran parte de esas deficiencias se hayan hecho sistémicas en la base de sustentación, por el exacerbado centralismo en la toma de decisiones, atentatorias hacia los objetivos regionales. Si queremos una región democráticamente sustentable y que esa democracia represente un futuro para todos; debemos hacer del voto en las próximas elecciones municipales y parlamentarias, una herramienta eficaz de sustentación en la proyección de los objetivos regionales, eligiendo solo a aquellos candidatos que de verdad cumplan con el perfil regional. El resto lisa y llanamente no sirve.







Por, Andrés Gillmore
Estudió sociología
Empresario turístico
Consultor de proyectos de desarrollo



El Chelenko
Compartir en Google Plus

Sobre El Chelenko

Desde nuestra agencia, Chelenko Comunicaciones, realizamos asesorías periodísticas, asesorías comunicacionales, nos especializamos en el posicionamiento de marcas, generación de contenidos y administración de redes sociales, además de difusión de publicidad en nuestro medio.