El Silala es un curso de agua internacional - Por Carlos Molina

Inmediatamente anunciada la reciente y sorpresiva demanda chilena ante la Corte Internacional de Justicia de la Haya con el objeto de requerir que esa instancia “decida que el río Silala es un curso de agua internacional, cuyo uso se encuentra regido por el derecho internacional”, las reacciones bolivianas no se hicieron esperar, partiendo por el propio presidente Evo Morales quien, de inmediato, incorporó esa legítima solicitud de Chile a su persistente; pero errónea, batería de artimañas comunicacionales; las que, en todo caso, en nada aportan a los temas de fondo bilaterales que podrían beneficiar a su país.

Sin embargo, una opinión preocupante fue la del presidente del Senado de Bolivia, José Alberto González, quien, alejándose absolutamente de las condiciones definidas geográficamente para determinar la condición de un río, afirmó “que la demanda chilena ante La Haya por el río Silala será un desastre para el gobierno de Michelle Bachelet (…) pues el Silala es un manantial y no un río como plantea Chile” (emol, 08/06/2016), olvidando -o desconociendo quizás- que las cabeceras de las corrientes naturales de agua pueden establecerse a partir de un manantial. Así, por ejemplo, ocurre con el río Columbia -cuyas aguas recorren 2.044 kilómetros a través de Canadá y Estados Unidos- a partir de una cabecera natural que, en parte importante, está integrada por manantiales existentes en el área de la Trinchera de las Montañas Rocosas, ubicada en la provincia canadiense de Columbia Británica.

Por su parte, es preciso recordar que, más allá de la doctrina geográfica que orienta la definición de un río, en los acuerdos posteriores a la guerra del Pacífico incorporados en el tratado de 1904 se considera, expresamente, al Silala como tal, condición que fue reconocida durante largos años por los propios geógrafos militares bolivianos al elaborar mapas o cartas oficiales donde se le consideraba como parte del sistema hidrográfico de ese país, hasta que en 1997, cuando se instaló en Bolivia una noción política distinta con respecto a la calidad del mismo, el Instituto Geográfico Militar de ese país se vio obligado a modificar la cartografía donde éste aparecía, generalmente sustituyendo la denominación de esas aguas por vertiente.

Ahora bien, siguiendo las expresiones de Andrés Jana, asesor del equipo jurídico de Chile en la Corte Internacional “lo que está en discusión es si las aguas del río Silala son un curso de agua internacional. El hecho que éste surja de una vertiente o de un manantial en ningún caso significa que no pueda ser un curso de agua internacional, por lo tanto eso es un argumento falso” (Canal 24 horas, 07/06/2016).

Sobre el centro de la cuestión antes señalada cabe recordar, además, que la Convención de Naciones Unidas sobre el derecho de los Cursos de Agua Internacionales para Fines Distintos de la Navegación establece que “por curso de agua internacional se entenderá un curso de agua algunas de cuyas partes se encuentran en Estados distintos” (artículo 2), lo que justamente ocurre con el río Silala, cuyo curso superior se encuentra en Bolivia y el curso inferior en Chile, desembocando finalmente en la cuenca hidrográfica del río Loa.

En consecuencia, los chilenos debemos tener la más plena seguridad, primero, que es propio de la naturaleza que los manantiales sean la cabecera de un número importante de ríos y, segundo, que en el caso específico del río Silala se trata de un curso de agua internacional, tal como Bolivia así lo admitía hasta la aplicación de su particular concepción de 1997, basada en un interés evidentemente político-comunicacional y lejos de los principios geográficos que regulan la denominación de los distintos accidentes fluviales que la naturaleza provee.





GDD Carlos Molina Jhonson
Investigador Centro de Estudios Estratégicos
Academia de Guerra

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