El fracaso de la educación pública - Por Nicolás Mansilla

Durante los últimos diez años hemos sido testigo de uno de los movimientos más importantes del siglo: los estudiantes. En Chile parece que nos hemos olvidado gran parte de nuestra historia, sin embargo, debemos hacer un breve retroceso con los episodios más fundamentales para poder lograr entender y responder a la pregunta que todos nos debemos cuestionar: ¿Por qué el sistema educacional chileno fracaso en su totalidad?. Nuestro país es una copia. A lo largo de nuestra historia hemos intentado aplicar modelos internacionales que son exitosos pero hay un grave problema y se basa en que la realidad de nuestro territorio es completamente diferente al de las naciones desarrolladas implicando varios factores que nos llevan al fracaso de estos.

Recordemos que en la historia de Chile, uno de los principales desafíos en el siglo XX fue educar a la población, ya que en la época colonial la educación tuvo un pobre desarrollo que fue liderado por los Cabildos o la Iglesia que estaban encargados de liderar las primeras escuelas dando paso a la creación de las primeras universidad como lo es la de San Felipe. Con la Constitución de 1833, el estado “reconoció la libertad de enseñanza con responsabilidad en la super vigilancia, según los libros de antaño, en la educación nacional”. Desde ese momento y con la creación de la Universidad de Chile (1842) comenzó un proceso de fortalecimiento a la educación de nuestro país con el fin de educar a la población con diferentes influencias tanto del Estado, Iglesia católica, alemanes, entre otros; Es por esto que con la creación del Ministerio de Educación a fines de los años 20’ el plano educacional forma a ser parte de una de las responsabilidades más importantes del Estado con la creación de la Constitución de 1925 convirtiéndose en “complejas” por los primeros desafíos. Todo este camino que se realizó en aquellos años fue tomando fuerza construyendo una educación que sufrió varias transformaciones por los diferentes procesos políticos, sociales, culturales, entre otros, que desembocó en el fracaso de la educación pública de nuestro país.

Los años 70 para Chile no fueron años fáciles, un país polarizado y dividido se aproximaba a enfrentar uno de los episodios más lamentables con el quiebre de nuestro régimen democrático por uno autoritario: la instalación de la Junta Militar que derribó al Gobierno del presidente Allende. Desde esos tiempos en Chile se entregó el paradigma que un nuevo sistema iba a mejorar la calidad de vida de todos, desarrollando en el plano educativo, una ideología neoliberal, aprobándose en los años 80’ nuevos programas para la educación, como es la implementación del área científico-humanista y la enseñanza técnico-profesional; en segundo lugar, el Ministerio de Educación se desprendió en gran parte de escuelas o institutos y se los entregó a la administración de corporaciones privadas creadas por la asociaciones gremiales de empresarios de la industria, además de entregar establecimientos educaciones a las municipalidades del país para que se hagan cargo de la enseñanza, infraestructura y necesidades de cada uno de estos con un subsidio del Estado.

Lo anterior se puede argumentar en los libros y textos que relatan en gran parte la historia de nuestro país con las múltiples reformas que diferentes Gobiernos han llevado a cabo, pero una de las múltiples preguntas que todos debemos cuestionarnos y que está en discusión hace varios años es: ¿Cuál fue el error que nos llevó a poner en duda la calidad de enseñanza en la educación de este país? Las respuestas son múltiples, los comentarios son infinitos, la discusión está en tela de juicio, pero en mi opinión personal, desde el momento en que el Estado se preocupó de entregar a manos de privados la educación, hubo una sociedad segregada que aumentó la diferencia de clases sociales en Chile, logrando una educación de calidad en establecimientos donde una mensualidad puede alcanzar los cuatro millones de pesos versus una educación municipalizada que no responde a las necesidades que debemos enfrentar en una sociedad globalizada. El mercado se apoderó de la educación gracias a las políticas que comenzaron a implementarse con el nuevo mundo que se aproximaba, sin embargo, el concepto "lucro” que predominó por sobre la enseñanza han desembocado en un descontento colectivo de una sociedad que se cansó de la desigualdad y del pobre desarrollo de una de las necesidades más básicas del ser humano: la educación.






Por, Nicolás Mansilla
Estudiante Periodismo UACh
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