Septiembre: Municipales y regionalismo - Por Andrés Gillmore

Llegó el siempre esperado y tan valorado mes de septiembre, con las esperanzas y la maravillosa vitalidad que nos trae, después del siempre subvalorado letargo invernal, con días más largos, haciendo fotosíntesis en nuestros corazones y dando comienzo a meses por venir que siempre son auspiciosos, hasta atosigarnos muchas veces, con la mágica extensión de la luminosidad solar del verano. 

La mayoría pasó agosto, con un invierno que por momentos no lo pareció. Los que pasaron a mejor vida y no fueron pocos, entre ellos grandes amigos que lo dieron todo por la región, serán recordados en nuestros corazones, con un legado que dispuso las huellas que debemos recorrer en los senderos regionales del hacer, con poca nieve en las montañas, prediciendo un verano de ríos bajos y lagos con grandes extensiones de orilla, a los que nunca nos acostumbraremos. 

Aysén comienza a despertarse de su letargo, comenzamos a producir, planificar a conformar las ideas que repasamos en el invierno. El Directv pierde su importancia ante los días luminosos. Los ánimos mejoran, inclusive para los alunados de siempre que a pesar de todo queremos. Los emprendedores respiran profundo y los empresarios sacan las máquinas y el gobierno da luz verde a las grandes construcciones y baja la cesantía. Los viajes desde y hacia la capital regional aumentan, intensificando el comercio. La carretera austral intensifica su tránsito de carga, pasajeros y ciudadanos que van y vienen, ensimismados en sus propios intereses. Avistamos los primeros ciclistas extranjeros que pedalean por la vida y que muchas veces compadecemos, a la siga de un lugar seco para dormir, pedaleando y pedaleando, con ilusiones y buenos presagios para todos. Aysén nunca fue tan hermoso como en primavera; aunque debo reconocer, que me gusta más el otoño. 

Llegan las fiestas dieciocheras y las ramadas en los pueblos, auspiciando la llegada de visitantes a una nueva temporada turística a vivir sensaciones nuevas y experiencias de vida, conocer realidades que muchos veces les cambia la vida y los hace resarcirse de la oscuridad de sus propias vidas. Probándose a si mismo que pueden y que si otros lo hacen; porque ellos no.

Este septiembre estará marcado por la campaña a alcaldes y concejales, que inundaran las ramadas regionales, esperando que se hayan olvidado de las desastrosas palomas (letreros), con rostros inexpresivos y diáfanos por causa del photoshop, escondiendo las imperfecciones de los domicilios políticos que ocultan. El olor asado inundara las estepas, los bosques, los glaciares, los campos de hielo, las orillas de lagos y ríos, correrá el néctar de uva que tanto consumimos y nos ensalzaremos con rancheras y chamames y una que otra pelea por ahí. 

La elección dejó mal parada la teoría que nadie quiere hacerse parte del mundo político; en Aysén tenemos una gran cantidad de postulantes de todas las esferas ideológicas y políticas, con muchos ciudadanos dispuestos a trabajar por la región, pero muy especialmente por sus queridas comunas. Quiero creer que por puro amor regional no más. Los partidos políticos regionales nunca estuvieron tan desprestigiados, porque nos dimos cuenta que no trabajan por la región, si, por sus intereses ideológicos, que tienen administraciones centralistas y nuestros parlamentarios se transformaron en personajes poco creíbles, con arreglines que aportan muy poco a la visión de sustentabilidad que Aysén tanto necesita y se merece. 

Pero a pesar de todo y de los intrigantes de siempre, nació un partido con denominación de origen, con ideas ayseninas-SOMOS AYSÉN-que en sus preceptos de iniciación, luchará por la sustentabilidad regional; por un medio ambiente limpio; por una matriz energética renovable y regional; por la transparencia ideológica y política en la administración regional; por desarrollar un verdadero regionalismo que sea más representativo. Organización que esta compuesta casi integralmente por ciudadanos de bien, que se han involucrado por el entrañable amor por la región y no por determinaciones centralistas que caracteriza a los partidos políticos tradicionales, que representan un avance sustancial para la región y una linda y entretenida buena nueva para los que de una manera u otra quieren un cambio en los planteamientos. Si tienen la capacidad de mantenerse en el tiempo y demostrar honestamente que sus valores son verdaderos, que trabajan por un Aysén para todos y no para unos pocos, con propuestas y programas de trabajo, que de verdad sean representativos; son supuestos que pueden convertirse con el tiempo, en una alternativa interesante para la región, aportando una mirada propia al desarrollo regional. 

Dicen que es el partido del senador Antonio Horvath; pero quiero creer que este interesante grupo de personas son mucho más que eso. Que el senador entenderá que no puede contaminar a estos ciudadanos honestos con su experiencia, a quienes quieren aportar con honestidad a sus comunas, trabajando por una visión renovada en la forma del hacer política. El senador no puede transformarse en un lastre para esta magnífica idea regional y debe dar el paso al costado, dejando que los candidatos hagan lo suyo y presenten sus propuestas y programas libres de presiones y no usar SOMOS AYSÉN, como trampolín para ir por una nueva reelección el próximo año y transformarse en el récord Guiness de la política chilena, al estar en el congreso desde 1989; que lo podría proyectar por 37 años en el congreso y eso por decir a lo menos es demasiado. No solo para la política chilena, sino para la región como un todo, que necesita renovación en sus formas de hacer y en sus planteamientos de desarrollo, sobre todo en la representación parlamentaria.

No deja de asustar para los que queremos que las regiones y muy especialmente Aysén tengan un futuro sustentable, con proyección de futuro, que el gobierno ad portas de la elección municipal, de rienda suelta a la elección directa de intendentes el próximo año, que generara una trepidante lucha por el poder interno como nunca hemos visto. Con una propuesta que no tiene las condiciones mínimas para desarrollar regionalización y transformarse en un cambio positivo en la forma de proyectar las regiones. Para que ello ocurra: los seremis deben pasar al recaudo del intendente elegido democráticamente y no tener pisándole los talones ese supuesto Gobernador Regional como poder paralelo de la Moneda en las regiones y sin tener autonomía decisoria y la financiación que debe tener una intención de esta envergadura, para ejercer como corresponde las funciones requeridas y de esa manera, emprender el cambio fundamental en la forma de administrar las regiones y estás de proyectarse.





Por, Andrés Gillmore
Estudió sociología
Empresario turístico 
Consultor de proyectos de desarrollo
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