Pasión, motivación y vocación - Por María José Rozas

Nuevamente fin de año escolar, con ello “la semana cero”, semana en la cual, la mayoría de los egresados de enseñanza media en Chile, deben rendir la prueba de selección universitaria (PSU). Todos quienes hemos pasado por esta etapa, podremos hacer empatía recordando la mezcla de sensaciones e incertidumbre ante preguntas como ¿Qué estudiar?, ¿me dará el puntaje para estudiar lo que deseo?, ¿será vocación?, ¿y si me equivoco en la decisión? -tantas dudas y tantas ilusiones-. ¿Cuántos pueden recordar esa noche anterior a enfrentar con solo una cédula de identidad, tarjeta de identificación, lápiz grafito y goma de borrar la PSU? sumando la carga emocional de no querer fallar ni fallarse… Claramente, un proceso difícil, pero atesorable en el tiempo.


Lo importante, es decidir con vocación y trascendencia para el ejercicio de la profesión. Ya que, sin vocación no hay trascendencia, por tal, la vocación, es factor primordial, que acompañado de la motivación ayudan a vivir con pasión cada día de estudio y jornada laboral. Pero, ¿cómo saber si es mi vocación? “simple, la vocación es sentirse enamorado, seducido y atraído por hacer algo que nos apasiona”.

Para conocer y reconocer “la vocación”, quiero compartir con ustedes la experiencia de “Benjamín Morel Rodríguez”, un joven Médico de 28 años, quien, a sus 18 años, no tenía claridad de su vocación, basando su decisión “sobre que estudiar”, en acuerdo a sus intereses en las ciencias y vocación de servicio.

Benjamín comenta: “gracias a Dios, mi instinto me llevo por el camino de la medicina, ya que al irme internando en la carrera me enamoré profundamente de ella”. Este amor por su carrera, y su vocación de servicio, le han llevado a formar parte de diferentes voluntariados, comenzando desde su segundo año de carrera con operativos rurales, campañas de donaciones de sangre, trabajos de invierno, entre otros. Al momento de egresar, trabajó con el ejército de Chile, ayudando a destruir los campos minados de la Patagonia, devolviendo tierras y dignidad en la salud de esas personas que circulan a diario por esa zona. Así también, se desempeñó en las urgencias del Hospital Regional de Puerto Montt, al igual que en el SAMU de Puerto Montt, y trabajó como voluntario en un hogar de ancianos. Así, fue sintiendo un llamado, no pudiendo mantenerse indiferente frente a las injusticias y abandono de otros lugares del mundo, ante lo cual, se inscribió como médico voluntario de la fundación Africa Dream, - “quería vivir en primera persona la experiencia de pelear contra las injusticias, llevando mi arte y vocación a un lugar que sentía me necesitaba”-.

¿Cómo conociste la labor de Africa Dreams, y cómo viviste ese llamado a venderlo todo, cargar una mochila e irte a servir a Zambia?, ¿por qué Africa Dreams y no otra fundación?

A la Fundación la conocí gracias a unos compañeros de generación, quienes en su primer año de egresados decidieron ir a trabajar al continente africano como voluntarios. En ese minuto la encontré una linda labor, pero yo quería servir a mi país primero, trabajar por sus injusticias y crecer en mi carrera. Pero a medida que fui creciendo un poco y ganando experiencia en el sector público, me di cuenta que Chile es más privilegiado de lo que uno cree, y comenzó de a poco una inquietud por luchar en contra de las injusticias de otros lugares que no tienen ni un cuarto de lo que nosotros como nación si tenemos. Ahí fue cuando comencé a investigar acerca de distintas fundaciones y maneras de irme como voluntario, habían muchas muy atractivas, pero AD fue la que termino por convencerme más. Es una fundación pequeña de corazón grande, que hace mucho con muy poco y que lleva más de 10 años trabajando en el continente y más de 3 años en el proyecto médico de Sichili en Zambia, por lo que me dio confianza de que con ellos podría ayudar de mejor manera.


Si bien el llamado de la vocación de servicio, es un llamado personal, cómo y cuándo se produce la conversación con tu familia diciendo “me voy a servir a Africa”. ¿Cómo tomaron la decisión ellos tus cercanos?

Ya llevaba dos años viviendo fuera de mi casa y era completamente independiente, pero aún así el apoyo de la familia fue fundamental. Fue un proceso, en un principio tuvieron sus dudas y miedos. Lo que sabemos de Zambia en Chile es poco o nada, y de África tenemos solo una caricatura de un continente inestable lleno de violencia y miseria. Me decían por qué no te quedas acá si eres tan necesario en Chile, o que la caridad parte por casa, pero de a poco mientras me fueron acompañando en el proceso empezaron a ver lo que yo veía. Una tierra linda, llena de gente maravillosa, que sufren de carencias que nosotros ni siquiera nos imaginamos. Acá el acceso a la salud es difícil para la mayoría de la población, sin contar el acceso a otros servicios básicos. Hay gente que tiene que caminar kilómetros para poder llegar a un pozo de agua o que viven sin luz por ejemplo. Es un mundo que cuesta imaginárselo si no se ha vivido en primera persona, y cuando mi familia lo comenzó a vivir a través de mí, se dieron cuenta de la necesidad de mi lucha.

Me comentaste que, al inicio de la carrera, no tenías clara tu vocación; hoy, cómo te sientes referente al mismo tema, ¿te apasiona lo que haces? ¿sientes que es tu vocación?, ¿te imaginas ejerciendo en otra carrera?

Me siento enormemente enamorado de mi carrera, me apasiona tremendamente y no podría ser más feliz ejerciéndola que como lo he hecho hasta el momento. A mí la vocación me llego en el camino, mientras estudiaba algo que no comprendía bien cuando entre. Ahora mi vocación es principalmente de servicio, y la medicina me dio herramientas para servir al prójimo de una manera directa y asistencial. A veces me imagino sirviendo de otras maneras, quizás otra carrera me hubiese dado otras herramientas para ayudar a los demás, pero la verdad es que hoy en día no me imagino trabajando en otra cosa.

¿Qué ha significado este año en Zambia, y cómo influirá en tu regreso a Chile?, ¿te retiraras del servicio público? 

¡Bajo ningún punto de vista me retirare del servicio público! Este año me ha dado muchos aprendizajes, muchas lecciones de vida, muchas lágrimas, muchas risas. Creo que todavía no termino de procesar lo que estoy viviendo y me tomara un tiempo hacerlo, pero la mayor influencia que podría mencionar es que ha avivado el espíritu para luchar con más fuerza por la gente que sufre. Después de esto es imposible volver a cerrar los ojos y vivir tranquilamente sabiendo todo lo que se necesita de gente con vocación que esté dispuesta a trabajar contra las inequidades de Chile y el mundo.


Después de esta experiencia, ¿qué podrías decirles a los jóvenes lectores que rendirán su PSU este 28 y 29 de noviembre?

Les diría que lo tomen con calma, son jóvenes y es solo una prueba. No cedan ante la presión, muchos trataran de hacerles ver que lo que pase marcará su futuro y que si se demoran mucho pueden perder la oportunidad de que quedar en tal casa de estudio o tal carrera. Les diría que no es necesario que tengan todo resuelto ahora, que si tienen tiempo, que no sucumban ante la presión y que independiente de lo que pase, los años les terminaran dándoles de una u otra manera las herramientas y los caminos para poder desempeñarse en lo que les apasiona. Les diría que no tengan miedo, que sus primeros instintos casi siempre son los más honestos y que vale la pena seguirlos.


Espero que esta significativa historia de “Benjamin Morel” pueda llenar de pasión muchos corazones, e inspirarlos para tomar una decisión con vocación en la elección de sus carreras, pero, sobre todo, espero que sea cual sea la carrera que elijan, siempre tengan presente que todos podemos aportar al servicio público, ayudando y aportando desde el ámbito del conocimiento y del amor hacia los demás… después de todo “¿Qué clase de hombre es aquel que no desea cambiar al mundo?”.

Dedico esta historia a todos los jóvenes que darán la PSU, “especialmente a mi sobrina Yuli, a quien le deseo todo el éxito, el cual solo se encuentra en el amor y pasión por lo que hacemos”.






Por, María José Rozas
Administrador público
Cientista político
Coaching en liderazgo organizacional
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